CÓMO CUIDAR TUS VELAS

Las velas son uno de los elementos más importantes del barco, por no decir el que más. Para ello, tenemos que poner especial atención a su cuidado, así que aquí os dejamos algunos consejos para que tus velas te den plena satisfacción durante mucho tiempo!

  1. Protección frente a elementos que se encuentre en su camino

Cuando izamos una vela, tenemos que poner especial atención a que no se encuentre con elementos que tengan extremos punzantes o cortantes como pueden ser las crucetas, los tensores de los obenques, remaches, pasadores o tornillos. Todos estos deberían estar protegidos mediante cinta aislante, cueros o protectores específicos. Cuántos spinnakers habrán sufrido “sietes” por esa anilla mal colocada? Además en la vela se pueden colocar parches que refuercen una zona de contacto, como pueden ser las crucetas cuando vamos en rumbos abiertos.

  1. Cuidados durante la navegación

Al estrenar una vela, es conveniente hacerlo con un viento medio para que las costuras y las fibras se coloquen y acomoden uniformemente. Navegando debemos evitar que flamee, ya que éste es el motivo principal para el envejecimiento prematuro de una vela. Una vela envejece más en 5 minutos flameando que en 5 días portando correctamente.

  1. Protección frente al sol

Durante la estancia en puertos o mientras estamos fondeados, tenemos que proteger las velas de los rayos ultravioletas. Los tejidos clásicos de Dacron de la mayoría de velas de crucero son los que mejor aguantan el sol, pero aun así no deben dejarse expuestos.

Es importante disponer de una buena funda que cubra nuestras velas totalmente, ya que si tiene cualquier parte por la que penetren los rayos, en dos años se verá perfectamente esa zona de la vela quemada.

También podemos optar por la opción del tratamiento contras los UV, pero nunca debemos tenerla como única opción.

El hilo de las costuras es el primer afectado por los rayos. Tenemos que asegurarnos de que el protector solar del Génova proteja bien las costuras. Es importante que no esté cosido por los paños de la vela. Si pasando la uña por encima del protector se deshace, habría que llevar la vela urgentemente a una velería para que lo cambien. Según el material, el protector dura entre 3 – 6 años.

  1. Endulzado de las velas

Es conveniente endulzar las velas de vez en cuando para quitarle los cristales de sal y la suciedad. La sal en sí no es perjudicial para la vela, pero sí sus cristales que a la larga resultan abrasivos. Sobre todo porque absorben la humedad del ambiente impidiendo que la vela se seque correctamente.

Puede resultar obvio, pero NUNCA se debe meter una vela en la lavadora o llevarla a una lavandería que no tenga la experiencia adecuada para el lavado de velas. Para hacerlo nosotros mismos deberíamos tener una superficie limpia y lisa. Con mucha agua y muy poco detergente (específico para ello o uno extremadamente suave), frotamos con un cepillo duro teniendo especial cuidado cuando pasemos por las costuras. Una vez enjuagada, dejarla suspendida hasta que esté totalmente seca.

Para el cuidado de las velas entran otros factores de los que ya hablaremos, como la importancia del plegado y el almacenado! A parte, tenemos que tener a mano un kit de reparación por si sufrimos algún accidente inesperado!

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